En el Día Internacional de la Hepatitis C

Hepatitis C
Fotografía: @SEMERGENap

La hepatitis C es un infección viríca que causa inflamación en el hígado. Ello implica que, en ocasiones, un daño hepático grave. Este virus se propaga a través de la sangre contaminada. El tratamiento ha evolucionado en las últimas décadas. Hoy se conmemora el Día Internacional de la Hepatitis C. Estamos ante una celebración para visibilizar esta enfermedad. Según los datos de la OMS, se calcula que, en 2019, de los 58 millones de personas infectadas por el virus de la hepatitis C que había en el mundo, solo el 21% (15,2 millones) estaban diagnosticadas. A finales de ese mismo año, solo en torno al 62% (9,4 millones) de las personas diagnosticadas con infección crónica habían sido tratadas con antivíricos de acción directa.

Realmente el 1 de octubre es una fecha caída en desuso desde la proclamación oficial por parte de la OMS del Día Mundial contra la Hepatitis Vírica que se celebra el 28 de julio.

La hepatitis C es una variante del virus de la hepatitis, que se contagia por medio de la sangre. Dicho de otra forma, cuando la sangre de un portador de la enfermedad entra en contacto con la sangre de una persona sana. Se trata de una dolencia del hígado. Puede ser aguda o crónica y cuya gravedad varía entre una dolencia leve de solo algunas semanas a una grave, con secuelas de por vida.

En un principio la única manera de detectar es virus, es por medio de un análisis de sangre. Pero con el paso del tiempo la enfermedad va agudizándose produciendo una inflamación en el hígado que puede terminar desencadenando una cirrosis o incluso cáncer hepático.

Por lo general el periodo de incubación de la hepatitis C, puede variar de entre 2 semanas hasta 6 meses. Durante ese tiempo, la persona infectada puede ir presentando los siguientes síntomas:

  • Fiebre.
  • Cansancio.
  • Inapetencia.
  • Naúseas.
  • Vómitos.
  • Dolor abdominal.
  • Dolores articulares.
  • Y coloración amarillenta en piel y ojos (ictericia)

La OMS recomienda que a toda persona mayor de 12 años que presente hepatitis C en su organismo, se le trate como si fuese un caso grave o crónico. En tal caso, se le debe suministrar un tratamiento con antivíricos de acción directa (AAD) pangenotípicos. Es el tratamiento adecuado para aquellos que han desarrollado cirrosis producto del virus.

En la mayoría de los casos este tratamiento cura por completo al paciente y su duración varía entre 12 a 24 semanas, dependiendo de lo aguda que sea la patología.

También hay casos en que el mismo sistema inmune de la persona destruye por completo el virus sin necesidad de ningún tipo de tratamiento. Pero las estadísticas de estos casos son muy reducidas porque la persona suele no enterarse de que en algún momento tuvo el virus (VHC) en su cuerpo.

En la actualidad no existe ninguna vacuna contra la hepatitis C aunque la investigación en este campo continua.

Hepatitis CV
Fotografía: @isanidad

En esta línea, se acaba de celebrar en Cádiz el Simposio “Diagnóstico oportunista del VHC e importancia de la automatización”, organizado por Gilead Sciences. Este encuentro se celebró en el marco del VIII Congreso Nacional de Hepatitis Víricas GEHEP. En este encuentro se han reunido a los principales expertos de esta área para debatir sobre la importancia de optimizar el diagnóstico con estrategias efectivas. También se buscaba conocer las que se están llevado a cabo en los diferentes territorios autonómicos que cuentan con Planes de Eliminación de esta infección. No en vano, España es uno de los países que lidera la eliminación de la hepatitis C (VHC). Sin embargo existen 76.500 personas con el VHC entre la población general, de las que 22.500 tienen la infección activa por VHC y no han sido diagnosticadas.

Según los datos del Ministerio de Sanidad, cerca del 30% de las personas con hepatitis C desconocen su infección. Necesitarían, por tanto, ser diagnosticadas; y dentro de este grupo el 80% presentaría factores de riesgo de infección por este virus de la hepatitis C. Incluiría lógicamente, poblaciones vulnerables. Nos referimos a personas que consumen drogas, sin hogar, con enfermedad mental grave, encarceladas, entre otras.

Todo ello nos da una idea de la importancia y la preocupación que tiene las enfermedades víricas para hacerles frente y lograr su erradicación.

(Fotografía de cabecera: Cruz Roja)

Ruth Canal
Ruth Canal
Vinculada al mundo de la salud y la investigación,mantiene un seguimiento constante de la información sanitaria y biomédica. Ha participado en proyectos formativos relacionados con comunicación científica.

Deja tu comentario

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

spot_imgspot_imgspot_img

Articulos relacionados

Síguenos...

80FansMe gusta
9SeguidoresSeguir
26SeguidoresSeguir
1SuscriptoresSuscribirte

Últimas entradas