David de la Rosa Carrillo es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de La Laguna (Tenerife); Especialista en Neumología según programa MIR en el Hospital Universitario Vall d’Hebron (Barcelona). Doctor en Medicina por la Universidad de Barcelona.
Facultativo Especialista en el Servicio de Neumología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, Barcelona. Responsable de la consulta monográfica de Bronquiectasias e Infección Respiratoria. Tutor de residentes de Neumología.
Autor o coautor de más de 50 artículos indexados.
Participación en múltiples proyectos multicéntricos en el ámbito de las Bronquiectasias, la EPOC y la Infección Bronquial Crónica, en muchos de ellos como Investigador Principal.
Coordinador del Área de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias (TIR) de la SEPAR, entre 2018-2021; Director del Programa de Investigación Integrada (PII) de Bronquiectasias e Infección Bronquial Crónica de la SEPAR, entre 2022-2023.
Presidente electo de SEPAR entre junio 2023-2024. Presidente en ejercicio entre junio 2023-junio 2026.
Como neumólogo con experiencia en tuberculosis e infecciones respiratorias, ¿qué mensaje principal quiere transmitir este año en el Día Mundial de la Tuberculosis?
Respuesta.- La tuberculosis no es una enfermedad del pasado. Sigue siendo una de las infecciones que más muertes causa en el mundo. En España la incidencia es relativamente baja, pero todavía no estamos en fase de eliminación.
El mensaje principal es que no debemos bajar la guardia. La tuberculosis es una enfermedad que disminuye cuando los sistemas sanitarios están muy vigilantes, pero que puede reaparecer si relajamos el diagnóstico precoz.
A veces el diagnóstico puede ser relativamente sencillo si se piensa en él. Ante una tos persistente de varias semanas, pérdida de peso, fiebre o sudoración nocturna, es importante consultar y valorar una radiografía de tórax. Son herramientas básicas que permiten detectar muchos casos a tiempo.
Cuando la tuberculosis se diagnostica precozmente, el tratamiento es eficaz y permite curar la enfermedad y cortar la transmisión. Por eso la clave sigue siendo pensar en ella.
¿Cuál es la situación actual de la tuberculosis en España y en Europa y qué retos persisten en su control y eliminación?
Respuesta.- En España la incidencia se sitúa aproximadamente entre 8 y 10 casos por cada 100.000 habitantes, con cierta variabilidad territorial. Cataluña presenta cifras ligeramente superiores a la media nacional, aunque con una tendencia relativamente estable en los últimos años tras la distorsión diagnóstica que provocó la pandemia.
Para poner estas cifras en contexto, la Organización Mundial de la Salud considera que los países con baja incidencia están por debajo de 10 casos por 100.000 habitantes, mientras que en regiones con alta carga de enfermedad —como algunas zonas de África o del sudeste asiático— las tasas pueden superar 200 o incluso 300 casos por 100.000 habitantes.
En Europa occidental la situación es similar a la de España, mientras que en algunos países de Europa del Este persisten incidencias más elevadas y una mayor prevalencia de tuberculosis multirresistente.
Los principales retos siguen siendo el diagnóstico precoz en poblaciones vulnerables, el control de la tuberculosis resistente, la coordinación sociosanitaria y el abordaje de los determinantes sociales de la enfermedad.
¿Qué papel está jugando SEPAR en la concienciación, diagnóstico y tratamiento de la tuberculosis?
Respuesta.- Desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica la tuberculosis se aborda dentro del Área de Tuberculosis e Infecciones Respiratorias, que reúne a profesionales de todo el país que trabajan específicamente en estas patologías.
“La tuberculosis es una patología que requiere coordinación entre distintos niveles asistenciales y especialidades, y las sociedades científicas tenemos un papel importante en facilitar ese intercambio de conocimiento”
Dentro de esta área existe además un grupo de investigación consolidado, el PII de Tuberculosis, que impulsa proyectos científicos, estudios multicéntricos y la generación de evidencia clínica en este campo.
Además, SEPAR mantiene un convenio de colaboración con el Ministerio de Sanidad y con la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica, orientado a reforzar la formación y la coordinación en tuberculosis. Este trabajo conjunto incluye programas formativos dirigidos a profesionales sanitarios, especialmente atención primaria y enfermería, y la elaboración de documentos de consenso que ayuden a homogenizar el diagnóstico y el manejo clínico de la enfermedad.
La tuberculosis es una patología que requiere coordinación entre distintos niveles asistenciales y especialidades, y las sociedades científicas tenemos un papel importante en facilitar ese intercambio de conocimiento y en actualizar de forma continua la evidencia disponible.
Las enfermedades respiratorias —como EPOC, asma, bronquiectasias o infecciones respiratorias— siguen siendo una carga importante de salud pública. ¿Cómo valora su impacto actual?
Respuesta.- El impacto de las enfermedades respiratorias es enorme y, en muchos casos, todavía infravalorado.
Por ejemplo, la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica es actualmente la tercera causa de muerte en el mundo, solo por detrás del conjunto de las enfermedades cardiovasculares y del conjunto de los cánceres. A pesar de ello, sigue siendo una enfermedad muy infradiagnosticada, y muchos pacientes llegan al diagnóstico en fases avanzadas.
A esto se suma la elevada prevalencia de patologías como el asma, las bronquiectasias o las infecciones respiratorias, que generan una carga asistencial muy relevante. En los meses de mayor circulación de virus respiratorios esta presión se intensifica y supone un reto adicional para el sistema sanitario.
Además, no debemos pensar solo en mortalidad. Las enfermedades respiratorias crónicas tienen un impacto muy importante en calidad de vida, discapacidad y consumo de recursos sanitarios, y afectan también al entorno familiar y a los cuidadores.
“Muchas enfermedades respiratorias podrían diagnosticarse antes o incluso prevenirse si existiera una mayor cultura de salud respiratoria en la población”
Por todo ello, el gran desafío es mejorar el diagnóstico precoz y reforzar las estrategias de prevención, porque muchas de estas enfermedades pueden detectarse antes y tratarse mejor si se identifican a tiempo.
¿Hasta qué punto la educación sanitaria de la población general influye en la prevención de enfermedades respiratorias? ¿Qué se puede mejorar?
Respuesta.- La educación sanitaria influye de forma determinante. Muchas enfermedades respiratorias podrían diagnosticarse antes o incluso prevenirse si existiera una mayor cultura de salud respiratoria en la población.
En este sentido, el papel de los profesionales sanitarios y de las sociedades científicas es clave. La educación sanitaria permite avanzar en aspectos fundamentales como la prevención del tabaquismo, el reconocimiento precoz de síntomas respiratorios, la consulta temprana ante signos de alarma o la adherencia a los tratamientos.
También es muy importante abordar el estigma que todavía existe alrededor de muchas enfermedades respiratorias. Con frecuencia, pacientes con tos crónica, expectoración o dificultad para respirar, especialmente si han sido o son fumadores, tienden a pensar que “se lo han buscado” y retrasan la consulta médica. Ese retraso puede hacer que el diagnóstico llegue en fases más avanzadas de la enfermedad.
La educación sanitaria también es clave para recordar que enfermedades como la tuberculosis no han desaparecido y que siguen requiriendo vigilancia y diagnóstico precoz.
Por eso hablamos cada vez más de la necesidad de alfabetización respiratoria, que debería comenzar desde edades escolares y formar parte de una cultura más amplia de educación sanitaria.
“Uno de los grandes desafíos es avanzar en el diagnóstico precoz de las enfermedades respiratorias, especialmente de la EPOC y del cáncer de pulmón”
Yo suelo decir que habremos avanzado mucho como sistema sanitario el día en que un paciente acuda a su médico de familia y, además de pedir que le controlen la tensión, el colesterol o la glucosa, pregunte también por su función pulmonar y solicite una espirometría. Es una prueba sencilla que aporta información muy valiosa y cuya alteración se asocia a un mayor riesgo de enfermedad y mortalidad.
Desde su presidencia en Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, ¿cuáles son los desafíos más urgentes para esta sociedad científica en relación con la salud respiratoria?
Respuesta.- Uno de los grandes desafíos es avanzar en el diagnóstico precoz de las enfermedades respiratorias, especialmente de la EPOC y del cáncer de pulmón. En este último caso estamos trabajando para impulsar programas de cribado mediante tomografía computarizada de baja dosis en población de riesgo, como el proyecto CASANDRA, que pretende generar la evidencia necesaria para poder poner en marcha en España programas piloto de cribado de cáncer de pulmón y, a medio plazo, avanzar hacia la implantación de un programa nacional.
Otro objetivo prioritario es consolidar una verdadera Estrategia Nacional de Enfermedades Respiratorias. Las enfermedades respiratorias representan una carga enorme de enfermedad, mortalidad y consumo de recursos sanitarios, y sin embargo todavía no contamos con una estrategia nacional estructurada similar a la que existe para otras patologías muy prevalentes.
El tercer eje es reforzar la investigación clínica y traslacional en enfermedades respiratorias, así como incorporar de forma decidida la innovación. Esto incluye el desarrollo de nuevas herramientas de salud digital, el uso de tecnologías avanzadas de diagnóstico y seguimiento, y también la innovación organizativa que permita mejorar la atención a los pacientes.
La neumología debe avanzar en prevención, diagnóstico precoz e innovación asistencial, no limitarse únicamente al tratamiento de la enfermedad cuando ya está avanzada.
¿Cómo está reforzando SEPAR la formación de profesionales sanitarios y el intercambio de conocimiento científico para abordar enfermedades respiratorias?
Respuesta.- La formación continuada es uno de los pilares fundamentales de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica. Para ello contamos con un Comité de Formación y Docencia que coordina y apoya numerosas iniciativas formativas impulsadas tanto desde las distintas áreas científicas de la sociedad como desde el propio comité.
Cada año se desarrollan múltiples actividades formativas dirigidas a profesionales sanitarios, muchas de ellas a través de plataformas telemáticas que permiten llegar a especialistas de todo el país, pero también mediante cursos y encuentros presenciales.
Estas actividades no se centran únicamente en el conocimiento clínico de las enfermedades respiratorias o en sus tratamientos, sino que también incluyen aspectos fundamentales como metodología de investigación, calidad asistencial o actualización científica, que son herramientas clave para mejorar la práctica clínica.
Un elemento especialmente relevante son también los programas de máster propios que SEPAR desarrolla en colaboración con la Universidad CEU San Pablo, orientados a profundizar en áreas de gran impacto dentro de la neumología. Estos programas permiten a muchos profesionales ampliar su formación en patologías respiratorias prevalentes y en ámbitos específicos de la especialidad.
Además, desde SEPAR se intenta favorecer cada vez más el trabajo en red con otros niveles asistenciales y con otras especialidades, especialmente con atención primaria, porque muchas enfermedades respiratorias requieren un abordaje coordinado para mejorar el diagnóstico precoz y el seguimiento de los pacientes.
¿Qué iniciativas de SEPAR están diseñadas para acercar a la población general la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano?
Respuesta.- En los últimos años, desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica hemos reforzado mucho nuestra actividad de comunicación y sensibilización dirigida a la población general.
Por un lado, impulsamos campañas públicas de concienciación sobre distintos problemas respiratorios y tratamos de trasladar mensajes claros a través de medios de comunicación y de nuestras redes sociales, publicando también notas de prensa sobre temas de relevancia en salud respiratoria.
Además, estamos desarrollando actividades comunitarias dirigidas directamente a la población. Un ejemplo es la campaña “No es normal Tour”, que inicia su recorrido este año y que visitará más de veinte municipios de distintas comunidades autónomas. El objetivo es transmitir un mensaje muy sencillo: los síntomas respiratorios persistentes —como la tos crónica, la falta de aire o la expectoración— no deben normalizarse y merecen una valoración médica.
También trabajamos estrechamente con las asociaciones de pacientes a través del Comité SEPAR Pacientes, que desarrolla materiales divulgativos, infografías y recursos educativos pensados para ayudar a las personas con enfermedades respiratorias y mejorar la información disponible para la población.
“El cáncer de pulmón sigue siendo el tumor que más muertes causa en el mundo, en gran parte porque con frecuencia se diagnostica en fases avanzadas. Por eso el diagnóstico precoz es absolutamente clave”
Todas estas iniciativas buscan acercar la salud respiratoria a la ciudadanía y favorecer algo fundamental: el diagnóstico precoz y la prevención de las enfermedades respiratorias.
¿Qué papel debe asumir la neumología en la detección precoz del cáncer de pulmón y qué cambios estructurales cree que son necesarios para implantar de forma efectiva programas de cribado en España?
Respuesta.- El cáncer de pulmón sigue siendo el tumor que más muertes causa en el mundo, en gran parte porque con frecuencia se diagnostica en fases avanzadas. Por eso el diagnóstico precoz es absolutamente clave.
Hoy sabemos que el cribado mediante tomografía computarizada de baja dosis en población de riesgo permite detectar tumores en fases más tempranas y mejorar significativamente la supervivencia. Por ello es importante avanzar hacia programas organizados de cribado con criterios homogéneos, circuitos asistenciales bien definidos y una financiación estructural que permita su implantación de forma equitativa.
Pero el cribado es solo una parte del proceso. Tan importante como detectar una lesión sospechosa es que, una vez identificada, existan circuitos asistenciales ágiles y eficaces para el diagnóstico y tratamiento. Esto implica el trabajo coordinado de equipos multidisciplinares que incluyan neumología, radiología, oncología, anatomía patológica y cirugía torácica.
Además, la neumología intervencionista juega un papel cada vez más relevante porque permite obtener diagnósticos precisos mediante técnicas cada vez menos invasivas, lo que facilita el manejo temprano de los pacientes.
Si avanzamos hacia programas de cribado más amplios, también tendremos que adaptar la organización del sistema sanitario, porque probablemente diagnosticaremos más cánceres en fases iniciales y aumentará el número de pacientes candidatos a cirugía, lo que implica también reforzar áreas como la cirugía torácica.
En definitiva, el cribado no es solo una prueba diagnóstica: es un cambio organizativo que requiere coordinación, recursos y planificación sanitaria.
Para terminar… ¿Qué mensaje daría a los pacientes o familiares que conviven con enfermedades respiratorias crónicas sobre calidad de vida y manejo de su patología?
Respuesta.- El mensaje principal es que muchas enfermedades respiratorias crónicas pueden controlarse y manejarse bien si se diagnostican a tiempo y se siguen adecuadamente los tratamientos.
“Con un buen diagnóstico, un tratamiento adecuado y una participación activa del paciente en el autocuidado, muchas personas con enfermedades respiratorias pueden llevar una vida activa y de buena calidad”
Es fundamental que el paciente esté bien valorado por profesionales con experiencia en enfermedades respiratorias y que, una vez establecido el diagnóstico, exista un buen seguimiento y un tratamiento adaptado a cada caso. Pero también es muy importante el papel activo del propio paciente y de su entorno.
Aspectos como la adherencia al tratamiento farmacológico, el ejercicio físico regular, la rehabilitación respiratoria o la fisioterapia respiratoria pueden tener un impacto muy importante en la evolución de la enfermedad y en la calidad de vida.
También son fundamentales las medidas de prevención, como evitar el tabaco y otros tóxicos inhalados, controlar la exposición a contaminantes ambientales o mantenerse al día en las vacunaciones recomendadas, que ayudan a prevenir exacerbaciones y complicaciones.
Es cierto que a veces todo esto puede parecer exigente o laborioso para el paciente, pero la experiencia demuestra que los beneficios que se obtienen en términos de bienestar, capacidad funcional y calidad de vida son muy importantes.
En definitiva, con un buen diagnóstico, un tratamiento adecuado y una participación activa del paciente en el autocuidado, muchas personas con enfermedades respiratorias pueden llevar una vida activa y de buena calidad.








